En el proceso de lectura se utilizan estrategias y al ser utilizadas deben resumir las condiciones de autodirección, autcontrol y flexibilidad. La puesta en práctica de las estratégias junto con los conocimientos y experiencias previas y la competencia lenguística permiten al lector contruir el significado. Se busca formar un lector activo que asimila, organiza, procesa y utiliza la información que ofrece el texto; un lector eficiente es aquel que construye hipótesis tentativas sobre el significado del texto leído.
De acuerdo a Solé (1992) para que el lector construya un significado del texto también es necesario que este reúna ciertas condiciones como lo son la claridad y coherencia de la información contenida. Otra condición necesaria es que el lector posea conocimientos previos del tema sobre el cual está leyendo para así poder incorporar el nuevo significado obtenido en la lectura, es decir, que pueda ampliar la información preexistente y a la vez pueda prepararse para adquirir información nueva.
En el campo de la lectura una estrategia es, según Goodman (1986), un amplio esquema para obtener, evaluar y utilizar información. Las estrategias son vistas como actividades organizadas que se realizan sobre una determinada lectura con la finalidad de discriminar la información relevante que necesitamos obtener.
De acuerdo a Solé (1992) para que el lector construya un significado del texto también es necesario que este reúna ciertas condiciones como lo son la claridad y coherencia de la información contenida. Otra condición necesaria es que el lector posea conocimientos previos del tema sobre el cual está leyendo para así poder incorporar el nuevo significado obtenido en la lectura, es decir, que pueda ampliar la información preexistente y a la vez pueda prepararse para adquirir información nueva.
En el campo de la lectura una estrategia es, según Goodman (1986), un amplio esquema para obtener, evaluar y utilizar información. Las estrategias son vistas como actividades organizadas que se realizan sobre una determinada lectura con la finalidad de discriminar la información relevante que necesitamos obtener.
Las estratégias de muestreo, predicción e inferencia son básicas en la lectura, pero a veces el lector puede equivocarse en la predicción o incluso en las inferencias, de ahí que existen y son usadas por el lector, otras estratégias de corrección para confirmar o rechazar sus conclusiones previas, ya que el lector constantemente supervisa su propia lectura.
El papel del docente como guía de lectura es de suma importancia ya que este es el que dirige a sus alumnos en la formulación de hipótesis e inferencias y a confirmarlas y corregirlas, ayuda a discriminar la información relevante del texto para que el proceso de aprendizaje resulte más fácil. El docente debe buscar que el alumno conozca y pueda distinguir las estrecturas del texto con el fin de que pueda formular preguntas y se le facilite la comprensión.